Qué es

Enfermedad de Legg-Calvè-Perthes

¿Qué es?

La enfermedad de LCP fue descrita hacia 1910 por el inglés Legg, el francés Calvé y el alemán Perthes.

Es una necrosis avascular en la cabeza del fémur causada por la falta de riego sanguíneo.

Origen

Es desconocido. Se habla de un posible origen vascular.

En algunas familias hay varios casos, lo que indica algún tipo de predisposición, aunque no hay estudios suficientes para poder asegurarlo.

¿A quién afecta?

Se presenta más en varones (por cada 4 niños, 1 niña).

Edad entre 3 y 12 años pero con una mayoría en torno a los 6-8 años.

Generalmente afecta a una de las caderas pero puede ser bilateral en un 10-15% de los casos y no en el mismo momento.

Síntomas

Lo más común es la cojera.

El pediatra suele diagnosticar una sinovitis que puede pasar con reposo y antiinflamatorio, pero el niño vuelve a cojear.

Rigidez en la cadera, restricción de movimiento, dolor de rodilla, muslo o ingle.

Pruebas médicas

Exploración, donde se observa limitación en los movimientos de cadera.

Radiografía (aunque en los primeros RX puede no manifestarse).

En algunas ocasiones se realiza resonancia magnética para confirmar el diagnóstico.

Fases

Tras la necrosis, la cabeza del fémur se aplana, después el hueso se fragmenta y posteriormente comienza la regeneración.

El suministro de sangre retorna en varios meses produciendo osteocitos nuevos, los cuales gradualmente reemplazan el hueso muerto y la cabeza del fémur comienza a formarse otra vez.

¿Qué hacer?

Lo más importante es ponerse en manos de un buen traumatólogo infantil.

Las pautas en la etapa inicial son: NO CORRER, NO SALTAR, NO DEPORTES DE IMPACTO (la natación es el deporte más recomendable).

Tratamiento

El objetivo es conseguir que la cabeza del fémur crezca lo más redondeada posible, no se salga del acetábulo y tenga buena movilidad.

El traumatólogo irá proponiendo revisiones cada pocos meses; observará nuevas radiografías y dará las pautas a seguir.

En ocasiones aconsejará fisioterapia para evitar las contracturas. Dependiendo de cómo vaya evolucionando cada fase, así se irá actuando.

Si hay signos de riesgo existen diferentes tipos de tratamientos quirúrgicos, ya sea para mantener la cabeza del fémur dentro del acetábulo,
para agrandar el acetábulo, para evitar que la cadera colapse, etc.

Los aparatos ortopédicos están en desuso, no se ha comprobado que sean eficaces.

Pronóstico

En el 80% de los casos el pronóstico es BUENO.

La recuperación es mejor cuando se diagnostica a menor edad, pero también depende del grado de afectación y la eficacia del tratamiento.